El chico langosta. Grady Stiles
29 diciembre 2011 Deja un comentario
En nuestra entrada de hoy vamos a recuperar la sección de criminología, y vamos a hablar de un sujeto que, aunque no goza de un historial de asesinatos especialmente destacado porque sólo tuvo una víctima, las circunstancias que le rodean hacen que sea un caso llamativo.
Nuestro protagonista de hoy es Grady Franklin Stiles Jr. nacido en 1937 enPitssburg. El destino quiso que el niño naciera en el seno de la familia Stiles, que tenía un historial médico muy peculiar… resulta que esta familia sufría un mal llamado ectrodactilia (o síndrome de Karsch-Neugebauer), que es una enfermedad hereditaria caracterizada por la malformación de las extremidades en las que los dedos pueden no formarse o fundirse unos con otros (esto se llama sindactilia). Como los dedos se juntan de una forma rara parece que tengan forma de pinzas de langosta.
Pues efectivamente, Grady heredó esta enfermedad tanto en manos como pies, lo que hizo que le fuera imposible caminar y que necesitara constantemente una silla de ruedas (que por otra parte hizo que desarrollara una gran fuerza) A pesar de esta deformidad, acudió a la escuela sin problemas hasta que a los siete años a su padre se le ocurrió la genial idea de sacarlo de la escuela para dedicarse a la vida circense.
La familia vivía en Gibsonton, un pueblecito de Florida que era célebre por ser el lugar de retiro de los monstruos de feria cuando se acababa la temporada. Así, no era raro ver por la calle a una mujer barbuda, a siamesas o montones de enanos, que para la época no era precisamente lo más común del mundo.
El padre de Grady, William (que también sufría la enfermedad), aprovechó este contexto para meter a su familia en la vida de la feria y comenzó a realizar su propio tour de La familia langosta.
Si bien muchas personas aprovechan estas duras condiciones para forjar su propia historia de superación personal y lo toman como una lección de vida de la que sacar algo positivo, para Grady fue el principio del odio por todos los que le rodeaban. Vivió amargado toda su vida por la malformación y no podía soportar las miradas de la gente, lo que hizo que su personalidad no fuera especialmente atrayente, siendo un tipo violento y malhumorado. A pesar de esto, el joven no sufrió el desdén de las damiselas y gozó de bastante éxito, pues según sus propias palabras: ” ¡Todas y cada una de las personas con las que me he acostado, han suplicado por tener sexo con mis pinzas!”. A los 17 se casó con Teresa, una bailarina de espectáculos que también trabajaba en el circo. Lo que no sabemos es si la chica se sintió atraída por Grady o lo que buscaba era escapar de su primer marido, un feriante con un carácter un poco complicado que le propinaba palizas día si, día también.
Nuesto protagonista no era especialmente simpático, y tampoco le hizo la vida muy agradable a Teresa. Tras 15 años de matrimonio tortuoso, decidieron quedar cada uno por su lado con una hija en común. La chica se quedó a vivir con su padre, pero cuando tenía 16 años no aguantó más el carácter abusivo y déspota de su padre, por lo que decidió casarse con su novio Jack, de 18 años y marcharse lejos del hogar. Sin embargo, para casarse necesitaba el permiso del chico langosta… y conociéndole, decidieron solicitarlo por teléfono. La conversación acabó en discusión acalorada, pero las amenazas de la joven de no volver jamás acabaron por ablandar el corazón de Grady, que les dijo que no pasaba nada y que volvieran a casa para que pudiera firmar el papel que quisieran. En efecto, los jóvenes enamorados decisieron que volverían a casa, pero para ahorrar tiempo, mientras la chica (Donna) iba a por el traje de novia, Jack se encargaría de las negociaciones con el padre. El novio confiado se encaminó a la casa, se acercó a su futuro suegro que le esperaba plácidamente en su sofá… y de pronto, Grady saca una pistola de debajo del sofá y propina dos disparos certeros a bocajarro al cuerpo del chico, que se desploma sin vida sobre el suelo del salón. Poco tiempo después Donna entra en casa con su traje de novia y encuentra a su prometido muerto a manos de su padre, que sonreía en el sofá mirando la escena.

Grady fue acusado de homicidio en primer grado, y pronto iría derechito a la silla eléctrica. Sin embargo, a lo largo de sus años de celebridad, había ahorrado algún dinero que le sirvió para contratar a un buen abogado. En el juicio consiguió encandilar a todos los presentes con su espectacular interpretación, en la que narraba lo dura que había sido su vida por sufrir aquella terrible deformidad. Con sus palabras consiguió librarse de todos los cargos, y una vez que volvió a la calle, empezó a mostrar un comportamiento “ejemplar” con su familia, habiendo dejado de beber y portándose bien con sus propias hijas… su conducta cambió tanto, que incluso Teresa volvió con él. La familia parecía volver a estar reunida, y durante un tiempo fueron felices, hasta que Grady volvió a las viejas costumbres. Comenzó a beber de nuevo, a maltratar a sus chicas y ignorar a su esposa. Era ambicioso y frívolo, y cansado de trabajar para los demás decidió montar su propio circo en el que mostrar a personas con deformidades como él.
La familia se embarcó en esta ambiciosa experiencia, y cada verano recorrían el país con su feria ambulante. Su esposa se encargaba de la venta de entradas, y pronto comenzó a quedarse con cierta parte del dinero obtenido hasta alcanzar una jugosa cantidad de dólares… que emplearía para un fin maquiavélico.
En efecto, un tiempo después se escucharon tres disparos en el parque de autocaravanas. Cuando los vecinos entraron vieron el cuerpo sin vida de Grady (cuidado, imágenes duras) en el sofá, rodeado de botellas de alcohol y colillas. Alguien le había disparado tres veces en la parte posterior de la cabeza… pero ¿quién? No es que fuera alguien que se hiciera querer, pero de ahí a asesinarle había un trecho. La investigación se inició, y las pruebas finalmente apuntaron a la esposa de Grady, Teresa y uno de sus yernos. Había reunido hasta $1500 y había contratado a un adolescente que hizo el trabajo sucio.
El chico fue acusado de homicidio en segundo grado y sentenciado a 27 años de prisión. Harry fue considerado el cabeza de este asesinado, así que fue acusado de homicidio en primer grado y cadena perpetua. Teresa fue acusada de cómplice y sentenciada a 12 años de prisión. En su defensa aseguró que su marido iba a matar a toda su familia, y que lo sentía pero “su familia estaba a salvo ahora”.
Esta familia se convirtió en un apartado interesante de la historia de Estados Unidos, que ha atraído la atención de múltiples turistas a lo largo de los años. Uno de los hijos de Grady, Grady III tuvo una hija que acabó dándole una nieta con la misma deformidad, y actualmente realizan funciones de vez en cuando. Su nieta Cathy fue solicitada por Tim Burton para su película Bug Fish, y algunas páginas web hacen promociones con merchandising de Grady, como flotadores con su cuerpo o guantes con forma de pinza, o libros con fotos de los archivos policiales.