Criminalidad. Eysenck y Jeffrey Gray

En Inglaterra estaba comenzando a darse un elevado porcentaje de delitos cometidos por gente joven, por lo que el gobierno le pidió a Eysenk que investigara el motivo de este incremento de la criminalidad. Debido a su orientación, este investigador comenzó a plantear que esto podría ser un problema de aprendizaje: mientras la mayor parte de los jóvenes se socializaba correctamente a través de los procesos básicos propuestos por el conductismo (refuerzos) ¿por qué otros no lo hacían?. La investigación planteó dos categorías de jóvenes como supuesto básico:

1. Los que se condicionaban bien a la socialización

2. Los que no lo hacían (minoría).


Para Eysenck, la socialización no era más que un experimento continuado de condicionamiento, por lo que había que hallar las características específicas de estos sujetos, que hacían que fallaran en la adquisición del aprendizaje. En sus experimentos de laboratorio con ratas se había dado cuenta de que algunas no aprendían. Preparaba un laberinto en T, en el que uno de los brazos contenía un platito con una solución glucosada y en el brazo contrario había una parrilla eléctrica que emitía descargas. La mayoría de las ratas aprendían tras unos ensayos que pasando por el brazo de la derecha, siempre obtenían un líquido muy rico, y que si iban a la izquierda recibían un calambrazo que no les gustaba nada… y parece muy lógico pensar que todos iríamos por el camino de la derecha. Sin embargo había algunas ratas que no eran capaces de aprender esto ni tras 20 ensayos. ¿Explicaciones? Pues puede que estas ratas tengan algún problema a nivel cerebral (receptores NMDA estropeados, lesiones talámicas…), pero también puede ser que haya poca activación. De todos es sabido que cuando estamos medio adormilados, no rendimos nada… puede que la activación de la corteza (desde ahora Arousal) tuviera algo que decir aquí. Pues en efecto, esta es la explicación correcta y que se puede extrapolar a los sujetos humanos: un cerebro poco activado no puede aprender correctamente. Para comprobar esta hipótesis indujeron a las ratas a un estado de somnolencia farmacológica (con benzodiacepinas –> Trankimazin), y comprobaron que estas ratas aprendían poco, mal y tarde.

Con esta información, Eysenck comienza a analizar a una muestra de jóvenes ingleses con historial delictivo, y obtiene datos suficientes como para desarrollar su modelo de la personalidad, conocido como Modelo trifactorial de Eysenck. Una de las características que encontró fue que estos chicos eran extremadamente bulliciosos, habladores y con un gusto enfermizo por cambiar de actividad lo más rápido posible, categorizándolos de patológicamente extrovertidos (una persona así no podía concentrarse en mantener siquiera una conversación porque necesitaba cambiar de estímulos). También presentaban una hipoactivación endógena, es decir, muy baja activación cortical. Los organismos necesitan de estimulación continua, y un sujeto ”sano” tiene la activación necesaria aportada por su propio cerebro. Sin embargo, lo sujetos con hipoactivación necesitan buscar fuera lo que su propio organismo no puede darles. Si cualquiera de nosotros encuentra una fuente de estimulación leer o ver la televisión, pensad que a estos sujetos no les sirve de nada y se aburren, se aburren tremendamente. En este modelo, Eysenck muestra que hay dos estructuras fundamentales que están hipoactivadas: el SARA y el cortex.

Básicamente, este autor señaló que la extroversión podía subdividirse a su vez en otras dos categorías: la sociabilidad extrema y la impulsividad. A este hallazgo se le añadió el neuroticismo (inestabilidad emocional, caracterizado por alta tendencia a anticipar eventos negativos; alta reactividad y dificultad para volver a línea base) y el psicoticismo (hostilidad, egocentrismo y frialdad afectiva).

Por otro lado, también es interesante pensar que la criminalidad está más relacionada con el sexo masculino (hay un 94% hombres, 6% mujeres). Es factible pensar que existen diferencias en función del sexo, aunque se había comprobado la alta correlación existente entre los niveles de testosterona y la delincuencia. ¿Podría ser esta una correlación ilusoria?. Se llevaron a cabo muchos estudios: con ratas, se vio que aquellas en las que se había eliminado remitían sus conductas de dominación y violencia; con sujetos humanos se tomaron transexuales sometidos a tratamientos hormonales, de manera que poco a poco podían verse los efectos de las hormonas en su conducta, el resultado fue un claro aumento de los episodios de enfado y violencia.

Por su parte, Jeffrey Gray plantea su modelo de conducta antisocial a partir de sus estudios de aprendizaje animal y de los efectos de los fármacos ansiolíticos. En sus experimentos ponía de nuevo un laberinto en T, en el que había una parrilla electrificada que era necesaria cruzar para poder alcanzar un platito con solución glucosada. Gray se dio cuenta de que había dos tipos de ratas, aquellas que tras recibir algunas descargas preferían no tomar la glucosa por el dolor, y las que aún sufriendo se sentían especialmente incitadas a conseguir la recompensa y muy poco activas ante la expectativa de sufrimiento. Muchas ratas morían porque preferían alcanzar la glucosa a detenerse y quedarse sin el premio. Ilustrativo, ¿no creeis?

El modelo le hizo suponer que en sujetos humanos existía la misma tendencia: sujetos especialmente predispuestos a la búsqueda de estímulos recompensantes y los predispuestos a responder con inhibición ante las expectativas de castigo o sufrimiento. Desarrolló dos subsistemas psicológicos: el BIS (behavior Inhibition System) y el BAS (behavior aproximation system). Podemos establecer un símil con un coche, imaginad que el BIS es el sistema de frenada y el BAS es el motor: podemos tener un ”buen coche” con un grandísimo y potente motor, pero con un sistema de frenada estupendo. Por ejemplo, queremos con todas las ganas del mundo un teléfono nuevo pero que es excesivamente caro; nuestro BAS nos dirá que lo quiere y luchará por conseguirlo, pero nuestro BAS nos detendrá porque la única manera de conseguirlo es robando la tienda de la esquina. Bien, ahora imaginemos un BIS muy fuerte pero un BAS muy débil: estaríamos ante un sujeto que tiene un excesivo miedo al castigo, estaría siempre inhibiendo su conducta por miedo a ser regañado…etc. Pero, ¿qué pasa cuando hay un BAS muy fuerte y un BIS muy débil? El sujeto hará lo que le apetezca y cuando le apetezca porque no tiene un sistema inhibidor que le detenga. En este caso, es cuando tenemos el verdadero problema: impulsividad alta, poco temor a los castigos, muchas ganas de conseguir una recompensa y ausencia de planes de futuro.

Estos sujetos presentan inmediatez y espontaneidad en su comportamiento, ausencia de reflexión previa y tendencia a no considerar las consecuencias futuras. Como no pueden aprender, no tienen  un marco de referencia (”Cuando robé aquello, me castigaron –> No debo robar para que no me castiguen”). Al tener problemas de inhibición conductual, presentan peores niveles de ejecución y tasas elevadas de abandono de tarea, asuntos relacionados con lesiones en estructuras ventromediales y en el cortex prefrontal dorsolateral. Una parte muy importante es la tendencia a no considerar las consecuencias futuras, el concepto de mañana está ligado a muchos hechos (si hago X, mañana me pueden meter en la cárcel). Si no existe el mañana, es fácil imaginar a aquellos sujetos que al no tener nada que perder, dan rienda suelta a sus deseos porque al fin y al cabo, ”el mañana no existe” y como tampoco tienen un pasado del que echar mano, son sujetos que viven en un presente continuo, llamado Síndrome de presentismo.

Otros estudios han apuntado a la importancia de la búsqueda de sensaciones (como lo que decíamos de la hipoactivación de la corteza), son sujetos con hambre estimular. Necesitan experiencias y sensaciones variadas, nuevas y complejas con disposición a asumir riesgos físicos y sociales. Si tenemos a una persona que necesita sentirse cerca del peligro, al límite, que no conoce las normas sociales porque no tiene ni un marco de aprendizaje (pasado) ni preocupaciones por el futuro; nos encontramos ante una persona que vive en el presente y que es capaz de hacer cualquier cosa para no aburrirse, ya sea entrar en una banda, agredir a una persona o matar.

Lo más importante de todo es que nos quede bien claro que un criminal no se forja por un sólo fenómeno, no debemos caer en las explicaciones legas que se dan ante un acto delictivo: ni son los pobres los que delinquen más (estadísticamente no significativo), ni están los hombres genéticamente predispuestos a delinquir, ni hay que tener trastornos. Existen múltiples explicaciones y todas ellas multidireccionales y con muchas implicaciones que confluyen en un mismo aspecto: un sujeto.

Si os interesa seguir indagando en este tema:

The causes and cures of criminality



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4 comentarios en “Criminalidad. Eysenck y Jeffrey Gray

  1. Bravo! Gracias por este post; he tratado de recopilar material para mi tésis y encontré interesante ahondar en aprendizaje, memoria y personalidad (y pciopatología). Ya me había topado con los modelos de Eysenck y Gray por lo que he comenzado a darme una idea de marco teórico, pero había tenido dificultades para poder entender la teoría de personalidad de Eysenck y en qué sae había basado Gray para formular BIS BAS. Con esto me queda aún más claro. Felicidades y muchas gracias!

    • No te puedes imaginar lo feliz que me hacen tus palabras. Me alegra muchísimo haberte podido ayudar!. Esta entrada es muy resumida, pero si necesitas más información no dudes en pedírmelo, tengo mucha bibliografía relacionada con este tema.

      Espero que escribas en otro momento para contarme que tal fue esa tésis!

      • Ah pues si pudieras facilitarme esa información te lo agradecería mucho. No he podido conseguir investigaciones en español pero primero necesito saber más sobre la teoría. Sólo dime cómo conseguir la bibliografía, toda la que se pueda, de verdad me interesa muchísimo.

        Y pues aún queda poco más de un año para presentar la tésis pero con gusto te la proporcionaré cuando esté lista. Gracias de nuevo!

      • Carlos, te envié información al e-mail que adjuntas en tu comentario (kattatonia@gmail.com), si prefieres que la envíe a otra, házmelo saber!.

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